jueves, 18 de agosto de 2016

La Parábola del Samurai.



En Japón, en un pequeño poblado no muy lejos de la capital vivía un viejo Samurai.

Un día cuando él instruía a sus aprendices, se le acercó un joven guerrero conocido por su rudeza y crueldad. Su forma de ataque favorita era la provocación, él sacaba de sus casillas a su oponente, y cuando aquel ya estaba cegado por la ira y cometía errores en la pelea, el otro, tranquilo, comenzaba a pelear, ganándole con facilidad.

El joven guerrero empezó a insultar al viejo, le lanzaba piedras, lo escupía y le decía las peores palabras que conocía. Pero el viejo se quedo ahí, quieto como si no ocurriese nada y continuó con su enseñanza. Al final del día, el joven guerrero, cansado y enfurecido, se fue a casa.

Los aprendices, sorprendidos de que el viejo Samurai hubiese soportado tantos insultos, le preguntaron:

-¿Por qué no peleaste con él? ¿Tenías miedo de la derrota?

El viejo Samurai respondió:

-Si alguien se acerca con un regalo, pero tu no lo aceptas ¿A quién pertenece el regalo?

-A quién lo traía- respondió uno de sus discípulos.

-Lo mismo con el odio, la envidia y las malas palabras. Hasta que no las aceptas, le pertenecen a aquél que lo trae.

1 comentario:

  1. Desde siempre me gusto el proverbio chino, este no le lei nunca, pero seguro que lo recordare siempre. Gracias ....

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