domingo, 14 de junio de 2015

Reiki - Imposición de Manos.

Reiki  -  Imposición de Manos.
Reiki healing hands.

A finales del siglo XIX Mikao Usui era Director y Maestro de la Universidad de Doshisha en Kioto, Japón, el era un creyente de la fe cristiana, uno de sus alumnos le pidió que si les demostraba las habilidades curativas que Jesús hacía según la biblia, él admitió que no conocía un método de sanación similar, a lo que los estudiante le contestaron que entonces ellos no podían compartir su fe, por lo que Usui decidió abandonar su cargo en la Universidad e ir en busca de la respuesta.

Viajó a América y se registro en la Universidad de Chicago, para poder estudiar filosofía, estudió Hinduismo, Zoroastrismo y Budismo, en el cual encontró un pasaje donde se relataba que Buda también curaba a través de la imposición de manos.

Después de pasar siete años en Estados Unidos regresó a Japón, quería estudiar algunos libros budistas que explicaran de alguna forma la manera de curar de Buda, descrita en los Sutras, visitó monasterios en Kioto y se recluyo en un monasterio Zen por tres años, allí se dio cuenta que los monjes se enfocaban más en sanar su vida espiritual y que ellos pensaban que el conocimiento de la sanación física la obtendrían a través de la meditación una vez que se hubieran iluminado, Usui se instruyó en chino y en sánscrito para poder leer él mismo los Sutras originales, para encontrar en ellos la sencilla fórmula que había estado buscando.

Una ves encontrado lo que deseaba, decidió pasar veintiún días en el Monte  Koriama, cerca de Kioto, lugar donde acudían a ayunar y meditar. Antes del amanecer del ultimo día de meditación, vio una luz parpadeante que se aproximaba a él y pensó que se trataba de una prueba, se relajo y superando su miedo, dejó que la luz se impactara entre sus ojos, perdió la conciencia y al despertar solo veía millones de burbujas de colores seguidas de un rayo que contenía los siete colores del Arco Iris, después vio dentro de una gran luz blanca de destellos dorados la formula en sánscrito que había estudiado.

Al descender del monte y regresar a Kioto se golpeo un dedo del pie, se le levanto la uña y sangro. Sostuvo el dedo entre ambas manos hasta que el dolor desapareció, el dedo había dejado de sangrar y había vuelto a la normalidad, después se encontró con un anciano con su nieta la cual tenia hinchada la cara por un dolor de muelas intenso, el maestro Usui posicionó las manos sobre la zona afectada y pronto el dolor desapareció.

A su regreso al monasterio se encontró con que el monje de más edad estaba en cama aquejado de artritis, Usui lo visitó, sentándose y colocando sus manos sobre los cobertores, le contó su experiencia, cuando se levantó para irse, el monje le comentó que su dolor había desaparecido y que se sentía lleno de energía.

Usui decidió aplicar sus conocimientos a aquellos que mas lo necesitaban sin importar el tipo de enfermedad que la gente padeciese, descubrió que los jóvenes se recuperaban mas rápido y que cuando más anciana era la persona y más profunda la dolencia más tiempo tardaba en curarse, también se dio cuenta que el cúmulo de experiencias y emociones pasadas eran la causa de muchas de esas enfermedades.

A muchos de los pacientes se les asignaban nuevos trabajos para comenzar una nueva vida, sin embargo, Usui se dio cuenta  de que ellos regresaban a los barrios y a las vidas de mendicidad que habían llevado hasta entonces.

Mientras que los monjes habían enfatizado la sanación del cuerpo espiritual hasta el punto de desatender lo físico, Usui se había concentrado principalmente en curar el cuerpo físico, pero al final se dio cuenta de que si se producía una sanación tanto física como espiritual los efectos perdurarían,

Así fue como nacieron los cinco preceptos del Reiki:

1.- Sólo por hoy no te enfades,
2.- Sólo por hoy no te preocupes,
3.- Sólo por hoy se agradecido por lo que tienes.
4.- Sólo por hoy vive honestamente.
5.- Sólo por hoy sé amable con todo ser viviente.

1 comentario:

  1. Hola Irma!

    Gracias por el interesante contenido de esta publicación, todo tenemos una finalidad especial que cumplir y siempre se abrira esa puerta magica que nos da paso para tomar el camino correcto para lograrlo. Los preceptos del reiki no tienen desperdicios.

    Un abrazo para ti

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